¡Hola! Vamos a seguir con el trabajo de este bonito olmo.

Si quieres ver qué pasos hemos realizado anteriormente, sigue este enlace:

De bonsai comercial a bonsai. Parte 5

Tras el último trabajo en septiembre de 2016 se dejó crecer libremente durante el periodo activo de 2017 con el objetivo de engordar las ramas y cicatrizar las heridas. Vamos a ver qué tal le ha sentado ese tiempo de crecimiento sin restricciones.

08 de marzo de 2018

El árbol ha crecido bien y está listo para la poda.

El labio de cicatrización ha cerrado completamente en estas dos heridas. La más grande es la resultante de la eliminación de una raíz antiestética.

La corrección del abultamiento también se ha desarrollado perfectamente.

Desde el palillo hacia la punta, la rama está demasiado basta, así que la acortaremos. Haremos eso con todas las ramitas que hayan engordado demasiado para mejorar la conicidad. Del mismo modo eliminaremos tocones resultado de pinzados anteriores así como las ramitas que hubiesen muerto por falta de vigor.

Resultado final tras la poda. El objetivo ahora es aumentar la ramificiación y, progresivamente, aumentar el tamaño de la copa que es muy pequeña todavía. Tendrá que ganar entre 3 y 5 centímetros

Este era su aspecto tras el primer trabajo el 10 de febrero de 2016. Tan solo dos temporadas de crecimiento después, su evolución está más que probada.

 

No olvidemos repasar las heridas con una cuchilla bien afilada y aplicar selladora. Nosotros usamos la que es tipo plastilina, de color gris. Se elimina sola, es de color discreto y funciona muy bien como se ha podido ver en imágenes anteriores.

Esperemos que os haya gustado el trabajo. Seguiremos publicando la evolución de este pequeño gran bonsái.

Hasta pronto.

David.

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