Estilo Shakan.

¡Hola, familia bonsailera!

Vamos a crear un bonsái en estilo inclinado con un pinazo de origen yamadori que nos dejaron para diseñar. Ya hicimos el trabajo de los jines anteriormente y lo podéis ver aquí:

Elegir un estilo en un yamadori suele ser algo que elige el propio árbol.

No hablaremos del estilo inclinado como tal enumerando sus variantes ni analizando estas. Simplemente vamos a crear un bonsái con esta peculiaridad y nos centraremos en él.

El pino con la madera ya trabajada.

Vamos a enfatizar la inclinación del árbol hacia la izquierda posicionando ahí la primera rama. Hay dos maneras de hacer un Shakan, con la primera rama siendo la principal o, de otro modo, siendo la rama secundaria (rama de contrapeso o de equilibrio), en este último caso, la rama de contrapeso suele ser la más larga, gruesa y ramificada del árbol y suele bajar pegada al tronco.

Recordemos que la rama principal o shashi-eda es la RAMA CREADORA DE DISEÑO, es decir, la que nos indica el movimiento del bonsái. Suele ser la rama más baja, más gruesa y más ramificada, pero no es requisito imprescindible el que sea la primera en orden ascendente desde el nebari. La RAMA PRINCIPAL nos indica hacia dónde debe ir el ápice que deberá acompañarla o quedar en un punto NEUTRAL, pero NUNCA EN DIRECCIÓN CONTRARIA.

Empezando a posicionar las ramas. Aquí estamos moviendo la principal y una trasera.

Debemos señalar que la rama principal nace hacia atrás y hace un codo que vuelve. Simplemente vamos a cerrar esas curvas para llevarla a su sitio. No es algo muy canónico, pero un yamadori tiene sus peculariedades y vamos a integrarlas en el diseño de la mejor manera.

Colocamos un taco de madera para forzar la curva sin que se pegue excesivamente al tronco.

Shashi-eda posicionada. Hemos encintado las ramas superiores y comenzamos a bajar la rama de contrapeso.

La segunda rama ha de posicionarse lo más pegada al tronco que sea posible para enfatizar el movimiento y equilibrarlo pero sin frenarlo.

Nos vamos acercando a su sitio. Mientras, iremos colocando el resto de ramas como la segunda rama de la izquierda que hará las veces de rama frontal con una parte y con la otra, cumplirá la función de una rama lateral.
Doblamos un poco más y ya la tenemos donde queremos, bien pegadita al tronco.

Ahora solo queda posicionar todo el verde restante para completar la silueta del bonsái.

Aspecto final.

Hemos dejado una subrama de la rama de contrapeso cubierta porque la cortaremos en un futuro. No lo hacemos ahora porque es necesaria para conservar el vigor de la rama. De hecho, al quitar la tela, colocaremos todas sus ramitas mirando al cielo para aumentar su fuerza. Esto es porque la torsión ha sido muy importante en la base de la rama. Recordad que crecía hacia arriba cerca de la horizontal y ha quedado mirando al interior del árbol pasada la vertical. Unos 120º aproximadamente.
No hicimos fotos del proceso posterior para fortalecerla, pero lo describimos ahora. Lo primero fue proteger el pino de las heladas y aplicar aminoácidos y bioestimulantes en la rama. Lo segundo, realizamos un semi-mekiri en los brotes más vigorosos del resto del árbol y por último, eliminamos toda la acícula vieja, dejando solo las hojas inmaduras en todo el pino salvo en la rama en la que buscamos aumentar su fuerza, que la dejamos intacta. Esto hará que se frene toda esa zona en favor de la rama que queremos vigorizar. Una vez que veamos que brota bien en la siguiente primavera, podremos proceder a suprimir la rama de seguridad. Más que rama de seguridad, sería rama de engorde o de vigor. Porque rama de seguridad se llama a una rama que vamos a cortar pero que conservamos por, si el resto sufriese algún percance, poder sustituir todo el árbol por ella.
Si al final, esta rama de contrapeso muriese, podríamos sustituir su función por la rama más cercana. Incluso, sin llegar a dejarla tan larga como está, nos valdría. Cambiaría un poco la visión del bonsái, pero eso no sería un problema porque lo haría más dinámico al haber más diferencia de altura entre la rama principal y la de contrapeso.

Esta rama de contrapeso se podría haber eliminado y haber diseñado el bonsái sin ella porque es muy larga y había que doblar mucho para integrarla con gracia en el conjunto, pero, al trabajar con árboles de origen yamadori, donde la naturaleza ha dejado su impronta, nos gusta tratar de aprovechar todo lo posible para conservar el carácter del árbol. De ahí el usar la primera rama como la principal a pesar de nacer completamente hacia atrás. Convertir el defecto en singularidad, esa es la clave.

Os dejamos de nuevo la foto final para que no tengáis que volver hacia arriba:

2022/04/19

Esperemos que os guste y os sirva de guía o inspiración para vuestros trabajos futuros.
¡Hasta pronto!

David.