Diseño avanzado de bonsái.

Un bonsái no es solo un tronco con una copa alrededor en forma triangulada.

Para ilustrar cómo corregir un diseño de un bonsái, no es necesario un material impresionante. Con un sujeto sencillo y que no requiera grandes cambios, basta para mostrar qué debemos hacer para mejorar. Además, no solo servirá para un bonsái concreto, sino para aplicar estos conocimientos a futuros diseños y detectar detalles decisivos.

Metámonos en harina…

Nos trajeron este pino para mejorarlo en la medida de lo posible:

Aspecto recién llegado a nuestro estudio.

Diseño de bonsái, aspectos a tener en cuenta:

Pasaremos por alto que está despeinado (sin alambrado) y que tampoco está plantado en el sitio correcto. Podemos destacar dos aspectos a corregir:

1-Las masas de verde forman tres líneas horizontales que hacen el diseño monótono.
La «sosez» personificada.
2- El movimiento del bonsái va en una dirección y el ápice en otra.
Esquema de flujos.

El diseño debe mostrar movimientos afines y contrarios de manera que se complementen y se integren dentro de una idea única. Es decir, que haya partes que se muevan en contra de la dirección principal no es en sí un error, pero…

Para tomar contexto de lo que queremos expresar, debemos revisar las normas de diseño estandarizadas.

Shashi-eda:

Es la rama principal del bonsái y, en la mayoría de los casos, es la rama más baja.

Pero vayamos a una definición de la misma que es sumamente esclarecedora: es la rama creadora del diseño.

Esto significa que, hacia donde se dirige, marca el movimiento del bonsái.

Asimismo, condiciona la formación del resto del árbol, que debe combinar con ella de manera armónica.

Además, la masa de verde que dibuja influye en la estética general. Es también importante si esta es única o subdividida en unidades más pequeñas, la inclinación y amplitud de las mismas y su densidad.

Además de la rama principal, necesitamos una rama de contrapeso o equilibrio, una rama trasera o de profundidad y el ápice (que no es el brote más alto si no el conjunto de ramas y brotes que forman la masa de verde superior). Y aquí viene el quid de la cuestión:

Toma nota de lo siguiente, que es la clave.

Nuestro ápice enfatizará el movimiento de la rama principal o lo equilibrará para lograr un conjunto más dinámico o más estable. ¿Cómo se logra? Principalmente con su posición respecto a la base del tronco. Entonces, ¿dónde debe estar posicionado? El vértice superior del ápice debe coincidir con la vertical del centro de la base del tronco. Así, el bonsái ganará estabilidad o, si se desvía, siguiendo la dirección de la rama principal, esto enfatizará su movimiento y aportará dinamismo al conjunto.

Pero viendo el ejemplo que os traemos, no parece estar mal siguiendo estas reglas…

El ápice cae en su sitio, no?

Pues más o menos sí. Habría que quitar alguna acícula que enturbia la visión…

Por el contrario, no debemos olvidar algo importante que os destacamos de nuevo aquí:

«Es la rama creadora del diseño. Esto significa que, hacia donde se dirige, marca el movimiento del bonsái y, del mismo modo, cómo se mueve hacia esa dirección (de manera más recta, más sinuosa o más abrupta), condiciona la formación del resto del árbol, que debe combinar con ella de manera armónica. Esto incluye la masa de verde que dibuja, si es única, si está subdividida en unidades más pequeñas, la inclinación y amplitud de las mismas, su densidad, etc.«

Ahí está la clave. Si nos fijamos en la dirección en la que se «mueve» el ápice (y el último tramo visible del tronco), va completamente opuesto al de la rama creadora del diseño (Shashi-eda). [Flecha turquesa].

Veamos entonces cómo poner remedio a esos detalles.

Cambiamos un poco el frente para enfatizar el movimiento del tronco.

Hemos eliminado la primera rama de la derecha para que se vea el nacimiento de la rama principal y la curva del tronco. También hemos corregido un poco el shari y el jin de modo que parece que la vena gira acompañando el movimiento.

Si nos fijamos en la continuación del tronco hacia el ápice, ahora gira hacia la derecha y sube. Pero sólo es el inicio. Estamos posicionando de manera provisional para ir viendo la idea. Habrá que doblar hacia la izquierda más adelante.

Esto ya es otra cosa. Con esto corregimos el primero de los problemas, la dirección del ápice.

Llegados a este punto, comenzamos con el trabajo de definición de masas de verde y los ajustes de detalle para terminar el diseño.

Tras la ligera corrección del ápice.

Solo con esto el bonsái tiene otro aspecto más pulido, más conjuntado.

Tras alambrar todos los brotes.

Lo puliremos aun más puesto que hay cositas que nos «saltan al ojo». Pero con esto, ya se ha corregido el otro de los dos detalles a mejorar: la triple linea de masas de verde.

Hemos pasado de tres a cinco, donde dos compensan a las tres restantes.

Son de diferentes tamaños, a distintas alturas y con ángulos de inclinación que se contrarrestan y equilibran al mismo tiempo.

Tras esto, llevamos a cabos los últimos ajustes para acabar así:

No son muy grandes correcciones y, básicamente, se han centrado en el ápice que, con ligeros retoques, cambia de manera increíble apareciendo más lleno y mejor acabado.

El próximo detalle a corregir es plantarlo correctamente. En el caso de esta maceta, habría que poner la muesca en el frente y el tronco, colocarlo en el centro de la maceta que, al ser regular (redonda, cuadrada, hexagonal, octogonal…), hace que nuestro bonsái deba de ir plantado centrado por completo. Si se decide cambiar a otro tipo de maceta, rectangular, ovalada… Deberá situarse al lado contrario al movimiento del bonsái y ligeramente hacia la parte de atrás, desplazado del centro. Dicho de otro modo, el tronco separaría la maceta en dos partes desiguales (visto desde el frente), pues la parte más grande quedará del lado del movimiento general del diseño de nuestro bonsái.

Si nos fijamos en este ejemplo e, imaginando que la maceta es ovalada (por ejemplo), vemos que estaría plantado del revés, puesto que el pino se mueve hacia la izquierda y, sin embargo, la división que hace el tronco en la maceta, es más grande en el lado derecho.

Ahora sí, os dejamos la foto final para desgranar hasta el mínimo detalle:

Aspecto final.

Esperamos que este artículo os ayude a mejorar, no sólo vuestro ojo, si no también vuestros bonsáis.

Recordad que, agua del cielo no quita riego y que nos veremos en la siguiente entrada.

Hasta pronto.

David.

Si quieres aprender en vivo y en directo con nosotros, que sepas que tienes diferentes formatos para que elijas el que más se adapte a ti.

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