Torsión radical para diseñar un bonsái de élite.

Lo que nadie te cuenta de los doblados de ramas y troncos en el bonsái.

Lo primero de todo es que nos armemos de paciencia. Hacer torsiones en tronco o ramas de un calibre importante, requieren de hacer las cosas bien y, para ello, lo mejor es no tener prisa. Si se trata del doblar un tronco, la precaución es capital para ello ya que un error puede conducir a la muerte de nuestro ejemplar.

2017/11/06 Cara A antes del trabajo.
Cara B

En noviembre de 2017 nos planteamos el modelar este ejemplar de pino que, como se puede apreciar, era un material de escaso valor, puesto que, salvo el potente tachiagari con un jin muy bonito y una buena conicidad, el prebonsái era un palitroque con el verde muy alejado del tronco.

Las medidas aproximadas eran de 140cm de ancho por unos 60cm de alto.

El grosor del tronco en el punto elegido para doblar es de 6cm.

Tras el primer trasplante a maceta de cerámica, hubo que esperar dos años para que adquiriese vigor.

Un minador atacó el resto de una rama podada y, por suerte, no llegó a zonas importantes.

Realizamos el doblado del tronco en una clase en Alcalá de Henares para mostrar a los alumnos técnicas de modelado y cómo proceder en cada caso. Logramos mover 90º el tronco y, como empezaron a aparecer grietas transversales, tuvimos que para por seguridad.

2019, noviembre. Así quedó tras el primer trabajo, pero han pasado dos años desde entonces y nos disponemos a hacer el segundo doblado. Curiosamente, el tamaño del prebonsái no se redujo a pesar de acercar la copa 30/40cm puesto que el verde pasó de estar perpendicular al tronco estar paralelo.
Posible frente definitivo.

Visto desde la esquina de la maceta el tronco denota potencia. Desde el extremo opuesto, el movimiento es parecido y el nebari es impresionante.

Si vamos dos fotos para atrás, veremos lo que se ha movido el tronco. El trabajo de esta foto está realizado 10 días después en los que hemos ido avanzando unas pocas vueltas cada día.
Desde el posible frente se aprecia igual.

Para que nos situemos en el calibre de este doblado, vamos a poner una imagen cenital del tronco en el punto de torsión. Recordemos que el tronco salía recto (con curvas inapreciables).

Casi 180º de curva. El tronco crecía paralelo al jack.
Dos temporadas después. 2021, octubre.
Desde el otro lado.
Lateral izquierdo.

Mostramos esta vista puesto que en este siguiente doblado, el objetivo es acercar el verde al tronco. Si nos fijamos en la parte que se mueve en la horizontal de la imagen, vemos en la parte central un jin con algo de shari formando el vértice de una uve con un ángulo muy abierto. Hay que cerrarlo, peeeeero, contamos con la dificultad añadida de tener madera muerta en ambos tramos y especialmente en el punto de doblado. Ahora sí se pone «dicífil» la cosa.

Colocamos un pedazo de tetracero entre un jin y el punto de doblado para evitar que la anterior curva del tronco se cierre demasiado.

Protegemos con goma la zona de la vena viva y anclamos la barra metálica para evitar que se mueva al traccionar.

La separación entre la primera curva y el punto que queremos acercar al tronco ahora es de 40cm.
Para esta torsión vamos a ayudarnos de una palanca de metal.

Colocamos otras dos barras para poder fijar los tensores que sujetarán el tronco en su posición.

Comenzamos a doblar.

Movemos el tronco con la palanca mientras vamos ajustando el tensor con ayuda de los alicates de jin.

Hemos pasado de tener la palanca en unos 15 ó 20º a llevarla a unos 45 ó 50º.
Llegados a este punto, colocamos el jack, que nos permite avanzar despacito y con seguridad.

No lo hemos puesto desde el inicio porque no había ángulo suficiente para ejercer tensión.

Ahora cambiamos el jack de lugar para cerrar la curva del tronco en otro sentido diferente. De ahí el uso de dos barras en posiciones diferentes para colocar los tensores.

Es importante ser previsores a la hora de saber cómo hemos de doblar y desde qué puntos, los tensores, harán mejor su función.

Quitamos el jack y la palanca. Ya estamos más o menos donde queremos.

Pero si vemos desde el lateral, aún falta mucho. Sin embargo, estas pausas son necesarias para revisar si se producen roturas y cómo lo hacen.

Necesitamos cerrar el ángulo mucho más.

Vamos a cerrar la continuación del tronco, desde donde se encuentra anclado el tensor más alto (en la imagen, se ve a la izquierda, en la parte más alta y también la más cercana a nuestra vista), hacia la derecha, en dirección a la barra más oscura.

Finalizada la torsión. Noviembre del mismo año. Un mes y diez días después.

Si nos fijamos en la foto superior, podremos apreciar que se ha aplicado selladora Top Jin (de color naranja), en las grietas producidas en el tronco de manera controlada (al ser longitudinales no conllevan peligro). Esta pasta cicatrizante está creada principalmente para los prunus al llevar un bactericida para evitar infecciones, sin embargo, al ser muy fluida, es ideal para las roturas de ramas y troncos, pues penetra muy bien entre las fisuras proporcionando una protección casi milagrosa.

Y ahora veamos una comparativa de la vista lateral derecha.

Parecen vistas diferentes, pero fijaos en el jin del tachiagari.

Se ha reducido la distancia 10cm.

Veamos más abajo diferentes fotos de la rotura:

La barra de tetracero se ha clavado en la madera del shari.
Pero es que hasta el jin se ha arrancado de la base. Imaginad la tensión aplicada.

Después de este trabajo se dejó una temporada para recuperar el vigor. La primavera de 2023 se trasplantó otra vez y se volvió a dejar crecer prácticamente libre. Se realizaron algunas podas para equilibrar el vigor de las diferentes zonas del pino.

2026. Marzo. Antes del primer modelado de la copa.

Vamos a enrafiar/encintar la zona que baja antes del verde para doblar y posicionar en su lugar.

La zona protegida y alambrada y se ha preparado una barra de tetracero para anclar los tensores.
¡Empieza el baile!
¡Cuidado con los pies! Puede que demos un pisotón porque no se nos da bien el baile… XD
Si llega el punto en el que no podemos seguir doblando con nuestras manos, hay que buscar ayuda, en este caso, colocamos el jack.

Vamos doblando poco a poco y nos adaptamos a la situación, así que, ajustamos los tensores y, si no hacen su función en algún momento, los cambiamos a otro lugar más efectivo. Procederemos de igual manera con el jack.

Aquí lo hemos bajado un poco.

Se puede ver en la foto que el jack no está anclado directamente en el tronco, si no que estamos tirando desde un alambre sujeto a este último. Este truco es bueno para no necesitar un jack más largo en cada ocación (aunque en nuestro caso, tenemos uno de 80cm, pero está en otro pino que doblamos un poquito cada día como hicimos con este en su segundo doblado).

Llegados a este punto, damos por terminada la torsión primordial y pasamos a la colocación de las ramas principales.
Finalizado.

¿Finalizado? Bueno, eso es mucho decir.

Analicemos un poco el diseño:

El bonsái tiene un potente tachiagari que se desplaza con fuerza hacia la derecha, vuelve hacia la izquierda, sube hacia la derecha, baja hacia la derecha, sube hacia la izquierda y vuelve de nuevo hacia la derecha. La rama principal sale hacia la derecha y el ápice queda a la derecha del centro del tronco. Todo correcto.

Sin embargo, en la parte central de la copa, el giro del tronco hacia la izquierda se ve mucho y da la sensación de que el ápice se dirige también hacia la izquierda, creando confusión.

A este tramo nos referimos.

Hacemos unas borrajetas en la foto para que quede clara la idea de cómo tiene que verse esa zona:

Algo así.

Veréis que hemos borrado parte de la rama principal, que es demasiado voluminosa, pero ahora mismo, prima la salud y el vigor del bonsái, por eso mismo, tampoco hemos quitado acículas salvo en algún punto para pasar el alambre y no dejar las hojas pisadas con él.

La rama de contrapeso oculta las curvas del tronco. En un futuro, se colocará dejando espacios para ver cómo se mueve el tronco.

En la masa de verde dibujada en el ápice, se cubrirá la parte final del tronco, pero siempre dejando visible el tramo que gira hacia la derecha, acompañando el movimiento general.

Al final, todas la líneas de movimiento deben sumar y restar de tal manera que, el resultado, sea que el bonsái fluye hacia la derecha.

Este otoño, se hará el modelado fino de todas las ramitas, dotando a nuestro bonsái de un aspecto más acabado y, la temporada siguiente, se trasplantará colocándolo en su posición. Veremos qué maceta podremos usar y si las raíces nos permitirán plantarlo exactamente en su sitio. Con esos dos trabajos, daremos por terminada su fase de diseño y comenzará la de refinado y maduración. Tal vez también añadamos algún shari en ciertos puntos de cara a mejorar el aspecto del tronco en algunas zonas.

En este caso, nos va a llevar diez años lo que en otros casos nos llevaría unas horas de trabajo, aunque creemos, que la paciencia empleada ha merecido la pena.

¡Estamos deseando mostraros el pino tras el trasplante del año que viene!

El resultado es un bonsái muy dinámico salido desde un «palitroque».

Deseamos que os guste el trabajo y que lo apliquéis en vuestros diseños si es menester. La paciencia paga.

Recordad que AGUA DEL CIELO NO QUITA RIEGO.

Nos vemos en la siguiente entrega.

Hasta pronto.

David.


Tal vez te animes a vivir nuestra forma de ver el bonsái. Si es el caso, ven a aprender a nuestra escuela.

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