Frente.

Material de vivero

¡Hola, familia bonsailera!

Volvemos con un trabajo sobre un pi…¡no! Esta vez cambiamos de especie.

A través de nuestro servicio Trabajamos tu árbol, nos encomendaron un Cedrus atlantica glauca. El cedro del atlas azul es un buen material para hacer bonsái. Tiene hojas cortas, reacciona bien a los mantenimientos y modelados y en la vejez hace una corteza muy bonita. Es una especie que siempre me ha gustado desde que vi el de John Naka en su libro Técnicas del bonsái y que, contradictoriamente, nunca ha estado en mi colección. Alguno plantado desde semilla que he acabado regalando, total, que siempre se ha quedado como un anhelo. Bueno, ya llegará el momento, es una especie que evoluciona bien y muy buen material para bonsái, es curioso que existan tan pocos en las colecciones.

El primero que trabajé fue al inicio de mi aprendizaje hace ya una docena de años.

Los cedros tienen una madera muy flexible cuando son jóvenes, sin embargo, cuando van lignificando se endurecen como cristal, es decir, se vuelven frágiles, de modo que tenemos que extremar las precauciones al modelar las ramas o troncos y, en el momento en que la corteza se agriete, ¡PARAREMOS! Si queremos forzar algo más la curva nos quedaremos con la rama en la mano porque, al contrario que un pino o una sabina, por ejemplo, en los que se abre la madera y pueden seguir doblando (con cuidado, claro), la madera de los cedros parte completamente de manera perpendicular al eje de la rama. Los brotes también tienen facilidad para desprenderse al tocarlos un poco más fuerte de lo normal. Las acículas, de igual modo, son sensibles al contacto y se afean con facilidad, así que, vayamos con cuidado.

Frente

Este cedro es un material de vivero que ya había sido trabajado previamente.

Lateral izquierdo.
Espalda.
Nuevo frente.

Cambiamos el frente. Desde aquí el tronco gana un poco más de movimiento y las ramas son igualmente aprovechables.

Y hablando de las ramas…ahí tenemos problemas en todas partes.

La primera rama tiene otra naciendo a la misma altura. Así en cada altura había ruedas de carro aunque ya se quitaron algunas en los trabajos previos.
Misma zona ya podada.
Parte superior por debajo del ápice.
Cortamos solo una.

Dejamos las dos opuestas porque hay una diferencia de altura suficiente como para evitar que se produzca un engrosamiento antiestético.

La cruz del ápice.
Solucionado también.
Tras la poda de las ramas conflictivas salvo el ápice, esa decisión la tomamos más tarde.
Empezamos con el alambrado.

Podemos apreciar los tensores usados para mover las ramas. En un pino, por ejemplo, podríamos haber doblado sin necesidad de alambrar las ramas totalmente poniéndolo solo a partir de las primeras bifurcaciones de las mismas, pero en este caso, el alambre grueso se utiliza para proteger la rama de una posible rotura al ayudar a repartir y contener la tensión. La rama de contrapeso se ha llevado lo más a la derecha posible teniendo en cuenta que también pueden arrancarse las ramas desde su base si queremos ir demasiado lejos. Lo primero es la seguridad y salud de la planta.

La duda ahora es saber si usar la altura total del árbol eliminando una rama lateral o reducirla. Como queremos que el bonsái fluya hacia la izquierda, optamos por cortarla no si pensarlo detenidamente.

Tapamos para poder hacernos una idea de como quedaría tras la poda.

Definitivamente cortaremos y veremos hasta qué punto podemos levantar la rama sin riesgo.

Lateral izquierdo.

Toda la parte trasera debe alargar un poco más para completar la silueta. En la zona del ápice se ve como un palo con un platillo. Habrá que hacer que gane en volumen y llene ese exceso de espacios vacíos.

Lateral derecho.
Espalda.
Frente.

El perfil es algo ancho en la parte baja y picudo en la copa, según vaya madurando se podrá ir ajustando hasta lograr una imagen de vejez ya que, ahora mismo se ve como lo que es: joven. Sin embargo el diseño se ve dinámico, muy fluído, con ritmo, lo que compensa que aun no aparente vejez.

Esperemos que os guste y que los consejos os ayuden a trabajar vuestros cedros o que os animen a añadir uno en vuestra colección, nosotros lo tenemos en la lista del «debe», esperemos encontrar alguno bonito más pronto que tarde.

Recordad que: agua del cielo no quita riego.

Hasta pronto.

David.